miércoles, 21 de septiembre de 2011

Comprar un piso en Colonia sin morir en el intento



Llevo meses queriendo comprar un piso en Colonia y jamás hubiera pensado que algo que parecía tan fácil, se convirtiera en una carrera de obstáculos en la que no conseguía ni siquiera participar.


Teniendo en cuenta la horrible situación del mercado inmobiliario español, supongo que os resultará sorprendente saber que la demanda en Colonia es muy superior a la oferta y que hay batallones de gente peregrinando por periódicos y páginas Web en busca de pisos que no existen.

Las zonas del centro son las más codiciadas y la carrera por obtener una vivienda en uno de los típicos barrios de la ciudad se ha convertido en una especie de combate que requiere no solamente de fondos, sino de gran destreza e innumerables estratagemas para posicionarse por encima de otros posibles compradores y sacarlos de un empujón de tu camino.

Los agentes inmobiliarios no dan abasto y a veces resulta difícil que contesten a tu solicitud. Esto se debe a la avalancha de llamadas que reciben a diario y a la certeza de que cerrarán la venta con los primeros visitantes.

Las citas pueden ser individuales, pero generalmente se convoca a todos los interesados a la vez. He participado muchas veces en estas visitas colectivas y comprobado que no importa lo puntual que seas, siempre te encontrarás a unos cuantos que ya hacen cola en el portal para ganarte la mano y el piso.

El desconocimiento de semejantes artimañas me ha ocasionado sólo disgustos y he visto hasta en tres ocasiones, en ¡tres! como desaparecía el piso de mis sueños. Pasen, pasen, decía el vendedor enseñando dientes, si quieren miren, pero tengo que decirles que los señores que acaban de salir lo acaban de comprar.

Empecé a tener la sensación de que cuanto más me empeñaba yo en comprar, más terca se ponía la providencia y sufrí toda clase de mañas y caprichos. Hubo quien aprovechó la demanda para incrementar el precio de venta en el último minuto y un par de ellos que decidieron que el mercado estaba lo suficientemente maduro como para vender los pisos en paquetes de dos y de tres. ¿Qué quiere el pisito del primero, el más bonito y luminoso? Pues tiene que comprar también el del segundo o tercero. Y aprovechaban para meterte en el lote, aquellos pisos en desventaja.

Así que tuve que cambiar de estrategia para conseguir mi objetivo y durante días hice guardia delante del teléfono hasta conseguir una cita que prometía.

El sábado, día de la visita colectiva, me calcé las zapatillas biónicas dispuesta a escalar la fachada si hacía falta. Como llevaba la lección bien aprendida, me presenté con media hora de antelación.

No había hecho más que llegar cuando vi aparecer a los siguientes. Me regocijé de ser la primera y pensé que aquellos también debían tener experiencia con el tema, porque me miraron con rencor. No me había equivocado, aquello parecía una peregrinación.

La cosa se puso muy interesante y en cuestión de minutos, no cabía un alfiler en la casa. La gente se atropellaba en las habitaciones y el pasillo se hacía intransitable. Salí como pude de aquel tumulto y le miré a P., quién me hizo un guiño cómplice, a él también le gustaba, ¡bien!.

Nos sentamos en la terraza del Waschsalon, el bar de los vibradores, y nos pedimos un Riesling. O nos decidimos ya o nos lo quitan, le dije, este también nos lo quitan.

Pegó un trago, cogió el teléfono y marcó. Se me escapó una risa, aquella misma mañana había tardado mucho más en comprarme un par de zapatos. Pero me sentí feliz, lo tenía, por fin lo tenía.

7 comentarios:

Miércoles dijo...

Enhorabuena. Eso suena igualito a la Irlanda de los 90-00. Allí además hacían publicidad engañosa (me acuerdo de un piso "espacioso" en el que para llegar a la cabecera de la cama tenía que caminar de canto, y soy pequeña). Si era para alquilar, además pedían currículum y cuanto más pijo sonases, mejor.

En Escocia el problema está con el sistema de "offers over". Básicamente la casa sale al mercado con un precio mínimo y tienes que presentar una oferta a sobre cerrado igual o superior a la sugerida por el vendedor antes de una fecha. Al llegar el día, se abren los sobres de todos los solicitantes y la mejor oferta se lleva la casa.

Celia Ruiz dijo...

Buenos días miércoles,
también aquí se vendía un piso de herencia con el sistema de sobre cerrado, no sé, me parece el colmo.

De lo único que no me quejo es de los precios en general, son mucho más "decentes" que los de nuestro mercado inmobiliario. Cómo está el tema en Escocia?
Saludos!

Pep dijo...

Felicidades, quien la sigue la consigue.
En otros foros me han dicho algo parecido cuando buscas uno en alquiler, que tenga paciencia, la busqueda puede llevar varios meses dependiendo de la zona. Como no conozco ninguna, y las que me gustaron son caras, con que esté decendetemente comunicada me conformo

Celia Ruiz dijo...

Pep,
supongo que ya conocerás la página Kalaydo.de, tiene muchos anuncios, también de particulares y si miras todos los días, acabarás encontrando.
Suerte!

Miércoles dijo...

En Escocia la verdad es que tampoco es para quejarse. No hubo burbuja inmobiliaria así que, quitando un par de zonas, los precios no han caído. No es malo, teniendo en cuenta que ya eran bajos antes. Lo único que ha cambiado es que no se vende tan rápido.

Josep dijo...

Gracias por la dirección web, mucho mejor que immobilienscout, que es la que consulto normalmente.

Carla dijo...

Pues que peripecias para comprar departamentos que hay! Que bueno que lo hayas conseguido :)